Claves para una inversión acertada

Actualidad | 09.10.2018

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Te explicamos cómo gestionar adecuadamente los riesgos de tu inversión en fondos.

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La regulación de los fondos de inversión contempla medidas para mitigar los riesgos mediante coeficientes de liquidez o límites de concentración de activos en sus carteras.

Los fondos de inversión pertenecen a lo que se conoce como IICs, Instituciones de Inversión Colectiva, que tienen por objeto la captación de fondos, bienes o derechos del público para gestionarlos e invertirlos en bienes, derechos, valores u otros instrumentos, financieros o no, estableciéndose el rendimiento del inversor en función de los resultados colectivos. Cada fondo tiene una política de inversión definida y aprobada por el Regulador (Comisión Nacional del Mercado de Valores) que ha de ser respetada por el equipo gestor.

Son uno de los vehículos de inversión más populares, gracias a su amplia gama, su favorable fiscalidad y su sencilla operativa. Además, permiten a inversores particulares invertir en ciertos mercados que, de forma individual no podrían alcanzar o sería muy costoso hacerlo. También, ofrecen niveles de diversificación complicados de obtener a través de la inversión individual.

Como cualquier otro producto de inversión, la inversión en fondos no está exenta de riesgos, cuyo nivel dependerá del tipo de fondo y del tipo de activos en los que invierta. Como excepción, los fondos de inversión garantizados, que asegurarán todo o parte del capital invertido a fecha de vencimiento.

Los fondos se encuentran sujetos a los riesgos inherentes a las inversiones, entre los que destacan

Riesgo de mercado

Es el riesgo derivado de la inversión en cualquier tipo de activo. Los activos cotizarán en sus respectivos mercados, y esta cotización se ve influida por distintas variables, como la evolución de la economía o la coyuntura política. Existen activos que son más volátiles, como la renta variable, y por tanto implican un mayor nivel de riesgo. Los activos de renta fija suelen ser menos volátiles, aunque dependerá del emisor. Su cotización está estrechamente ligada a los tipos de interés. Aumentos en los tipos de interés afectan negativamente al precio de estos activos.

Riesgo de crédito

Se refiere a que un determinado emisor de activos de renta fija no haga frente a sus obligaciones, bien del pago de los intereses, del pago del principal o de ambos.

Riesgo de liquidez

En el caso de negociar con determinados activos, generalmente valores de baja capitalización o mercados con poco volumen de negociación, pueden encontrarse restricciones a la hora de deshacer las posiciones, lo que puede influir en el precio de venta y, por tanto, en la rentabilidad.

Riesgo de divisa

Cuando se invierte en divisa, es decir, en moneda diferente a la local, la evolución de la inversión estará influida por las fluctuaciones en los tipos de cambio.

Riesgo país

Generalmente, la inversión en países emergentes es más volátil que la inversión en países desarrollados, si bien la rentabilidad potencial es también más elevada. El riesgo de inversión en países emergentes se deriva de la posibilidad de enfrentarse a las consecuencias de gobiernos inestables, economías muy concentradas en ciertas actividades y, en general, mayor incertidumbre política, social y económica.

Riesgo de concentración

Una de las máximas de la inversión consiste en diversificar adecuadamente en diferentes activos, sectores y países. La concentración implica la asunción de mayores riesgos, dado que el resultado negativo de uno de los activos tendrá un mayor impacto en el resultado global de la cartera, al tener un peso más elevado que en el caso de contar con una cartera más diversificada. En una cartera de cuatro activos, la influencia de cada uno de ellos en el resultado global es del 25%. En una cartera con 25 activos, cada uno de ellos solo pesaría el 4%.

La política de inversión de los fondos: mitigando los riesgos

La Ley 35/2003, de 4 de noviembre, de Instituciones de Inversión Colectiva contempla medidas para mitigar los riesgos de la inversión, estableciendo los "Principios de la política de inversión" en los siguientes términos:

Sin perjuicio de las especialidades previstas en esta ley para cada clase de IIC, las IIC invertirán su activo, atendiendo a los siguientes principios:

  • Liquidez. Las IIC deberán tener liquidez suficiente, según la naturaleza de la institución, del partícipe o accionista y de los activos en los que se invierta.
  • Diversificación del riesgo. Las IIC deberán limitar la concentración del riesgo de contrapartida de forma que se garantice la suficiente diversificación.
  • Transparencia. Las IIC deberán definir claramente su perfil de inversión, que habrá de quedar reflejado en los instrumentos informativos previstos en el capítulo anterior y publicar su valor liquidativo diariamente en la web de la Gestora

Los fondos de inversión son, por tanto, vehículos seguros para el partícipe, siempre que adecúen su inversión al propio perfil de riesgo, a su vez estrechamente relacionado con el horizonte temporal de la inversión.

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