¿Qué garantías me ofrecen las empresas de servicios de inversión?

BBVA Asset Management, referente Global en Gestión de Activos

Como hemos dicho, sólo las empresas debidamente autorizadas por la CNMV, o las entidades crediticias autorizadas por el Banco de España, pueden ofrecer servicios de inversión. Para poder recibir esta autorización, las empresas deben cumplir unos requisitos que garanticen la solvencia financiera de la entidad y su capacidad para prestar los servicios que ofrecen. Además, deben respetar las normas de conducta establecidas en los mercados, en particular frente a la clientela. Estos requisitos se encuentran establecidos en la normativa legal y su cumplimiento es supervisado por la CNMV.

Cuando Ud. se plantee la posibilidad de contratar servicios de inversión con una entidad, una primera cautela que debería adoptar es asegurarse que la entidad está debidamente autorizada por la CNMV, o por el Banco de España, para prestar los servicios que Ud. desea. Asimismo, es recomendable que Ud. exija siempre la documentación de todas las operaciones que realice con la entidad.

A continuación le explicamos los requisitos que debe cumplir una ESI para obtener la autorización. Su cumplimiento supone una garantía inicial de que la empresa se encuentra en condiciones para poder ofrecerle los servicios de inversión para los que cuenta con autorización.

Los requisitos de capital

El primer requisito que se exige para conceder una autorización a una ESI es que cuente con capital suficiente. El capital que como mínimo deben tener varía según el tipo de ESI. En la actualidad los requisitos de capital social mínimo son los siguientes:

Qué garantías me ofrecen las ESI

La organización de la empresa

Además del capital, para obtener la autorización, una ESI debe disponer de una buena organización administrativa y contable, y contar con medios técnicos y humanos adecuados al tipo de actividades que pretenda realizar.

También debe contar con procedimientos de control interno y de seguridad en el ámbito informático, para garantizar que la actividad se desarrolla de forma segura, diligente y ordenada.

Puede que la entidad desarrolle parte de sus servicios a través de redes electrónicas de comunicación (internet). En estos casos, a la entidad se le exige que disponga de los medios adecuados para garantizar la seguridad, confidencialidad y fiabilidad del servicio.

La CNMV exige que estos mismos requisitos se cumplan, no sólo en la oficina principal,sino también en todas las sucursales que abra la entidad en territorio nacional.

En el caso de los representantes, es la ESI que los contrata la responsable de sus actuaciones, y por tanto la encargada de comprobar la suficiencia y adecuación de la organización y medios de que dispone el agente.

La honorabilidad profesional

Un requisito de especial importancia para obtener la autorización es el hecho de que todos los miembros del Consejo de Administración de la ESI sean personas de reconocida honorabilidad empresarial o profesional.

La honorabilidad profesional es una característica que deben cumplir los miembros del Consejo de Administración, los directores generales de la entidad, y también los socios de la entidad que tengan participaciones significativas en la entidad (aquellos que posean al menos el 5% del capital). Si no se considera que este requisito se cumple, puede denegarse la autorización de la ESI.

Ud. se preguntará qué significa eso de «la honorabilidad profesional». Pues bien, esta condición supone que la persona ha tenido una trayectoria personal de respeto a las leyes y las buenas prácticas comerciales y financieras. En concreto, se entiende que carecen de honorabilidad profesional las personas que se encuentren en las siguientes situaciones, bien en España bien en el extranjero:

  • quiebra o concurso de acreedores, sin haber sido rehabilitado
  • procesamiento judicial
  • tener antecedentes penales en delitos: de falsedad, contra la Hacienda Pública, de infidelidad en la custodia de documentos, de revelación y violación de secretos, de blanqueo de capitales, de malversación de caudales públicos, contra la propiedad
  • estar inhabilitado o suspendido para ejercer cargos públicos o de administración y dirección de entidades financieras

También se exige que la mayoría de los miembros del Consejo de Administración de la ESI tengan conocimientos y experiencia suficientes sobre los mercados de valores. Esta condición se cumple cuando la persona ha desempeñado durante al menos tres años funciones de alta administración, dirección, control o asesoramiento de entidades financieras, o bien funciones de responsabilidad parecida en otras entidades públicas o privadas de tamaño también similar a la empresa en la que pretende actuar.

Las normas de conducta

Además de esos requisitos que se deben acreditar para recibir la autorización para operar, las ESI deben cumplir en todo momento unas normas de conducta. Su cumplimiento está obligado por Ley, y si Ud. tiene alguna queja y opina que no se están cumpliendo, debe hacérselo notar a la propia entidad y, en caso de no quedar satisfecho, debe ponerlo en conocimiento de la CNMV.

Las normas de conducta señalan unos principios que deben cumplir y unas actuaciones que en ningún caso pueden llevar a cabo.

Principios que deben cumplir:
  • Actuar de forma diligente y de buena fe en interés de los clientes.
  • Dar prioridad a los intereses de clientes frente a los propios y tratar de forma homogénea a todos los clientes.
  • Realizar una gestión ordenada y prudente.
  • Tener a los clientes identificados y mantenerlos siempre bien informados.

Actuaciones que no deben realizar en ningún caso:

  • Provocar una evolución artificial de las cotizaciones.
  • Multiplicar innecesariamente las transacciones de los clientes y sin generarles ningún beneficio.
  • Atribuirse valores la empresa de forma prioritaria, cuando los clientes los solicitaron al mismo precio o a un precio inferior.
  • Vender los valores propios primero, cuando los clientes ordenaron su venta al mismo precio o a un precio superior.
  • Realizar operaciones referidas a valores sobre los que tiene información privilegiada, recomendar su compra o venta a terceros y comunicar dicha información a terceros.

Además, las ESI deben elaborar un reglamento interno de conducta en el que se delimite cómo deben actuar los consejeros, directivos, empleados y apoderados de la empresa cuando operen ellos mismos en el mercado. Estos reglamentos tienen la finalidad de que se respeten los principios generales de conducta comentados.

La CNMV supervisa de forma regular el cumplimiento de todos los requisitos de las ESI. Aparte de los datos financieros, se supervisa que la empresa lleve de forma correcta el registro de operaciones, que contiene la información sobre las órdenes recibidas de los clientes sobre compra, venta y depósito de valores, así como las actuaciones realizadas posteriormente por la entidad. Además, la entidad debe tener un registro de justificantes de órdenes, que recoge la forma material cómo los clientes hicieron sus órdenes: en papel si las órdenes fueron realizadas por escrito, en cinta de grabación si se realizaron por vía telefónica, o en registro magnético en el caso de transmisión electrónica (internet).

Particularidades en las normas de conducta de la gestión de carteras

Debe Ud. saber que, además de estas normas generales, existen unas normas de conducta aplicables específicamente a la actividad de gestión de carteras, sea esta realizada por una sociedad o por una agencia de valores o por las sociedades gestoras de carteras. Las sociedades gestoras de carteras (SGC) se encargan de gestionar el patrimonio que Ud. les haya encomendado, siguiendo los criterios generales de inversión que Ud. les haya marcado, pero no pueden ofrecer otros tipos de servicios de inversión como la transmisión de órdenes, o el depósito de valores.

Cuando Ud. firma un contrato de gestión de carteras, el contenido de ese contrato marca la actividad que la entidad realizará para Ud. Es, por lo tanto, muy importante que Ud. lea detenidamente el contrato que firma con la sociedad que le gestiona su cartera y compruebe que en él se precisan cuales son sus preferencias de riesgo y los objetivos que tiene respecto a su inversión.

El contrato que Ud. firme debe recoger los criterios generales de inversión que Ud. desea, de forma pormenorizada, y la relación concreta y detallada de las diferentes operaciones y productos financieros sobre los que Ud. autoriza que la entidad realice la gestión.

Los gestores deberán invertir el patrimonio de cada cliente según su mejor juicio profesional, pero siempre dentro de los criterios generales de inversión del contrato. Sólo podrán desviarse de dichas pautas en casos excepcionales como cuando se produzcan incidencias imprevistas en la contratación. En estos casos, el gestor siempre debe informar con detalle a los clientes.

Otro aspecto importante que debe Ud. tener en cuenta cuando firme un contrato de gestión de carteras es que el gestor debe tener en cualquier momento identificados cuáles son sus valores, su efectivo y las operaciones en curso, no pudiendo mezclarlas con las de otros clientes o con las de la sociedad gestora. Por ello, las cuentas de los valores y del efectivo deberán estar identificadas en el contrato que Ud. firme o en sus anexos. Estas cuentas deben ser individuales y a nombre del cliente.

En ocasiones, cuando la entidad opera en mercados extranjeros y tiene, por tanto, los valores depositados fuera de España, la práctica exige que la sociedad gestora utilice cuentas globales de valores que aglutinen a todos los clientes de la entidad. Pero para que la sociedad gestora pueda usar estas cuentas, debe contar con la autorización escrita del cliente; antes de que Ud. la otorgue, la gestora le debe informar de los riesgos y de las características de la entidad en la que estarán ubicadas esas cuentas globales. En cualquier caso, la utilización de las cuentas globales no implica que Ud. no pueda saber cuál es su posición individual; de hecho, la entidad está obligada a establecer mecanismos que le permitan valorar contablemente la posición individual de cada cliente. Si Ud. lo solicita, la entidad debe proporcionarle información individualizada de sus posiciones en valores.

Debe tener en cuenta que Ud. puede abrir sus cuentas de valores y de efectivo, sobre las que otorga poderes de inversión a la entidad con la que firma un contrato de gestión de cartera, en la entidad que Ud. desee. No es imprescindible que Ud. lo haga en la entidad donde la propia gestora tenga cuenta propia o donde ésta le recomiende.

Si el cliente les otorga un poder específico, puede ser la entidad gestora la que contrate las cuentas de depósito de valores y de efectivo (pero siempre a nombre del cliente). Las cuentas de efectivo deberán estar abiertas de forma general en tidades de crédito; las sociedades y agencias de valores sólo pueden tener depósito de efectivo de forma transitoria mientras se materializa una inversión en valores.

Los modelos de contratos y los folletos de tarifas

A la hora de formalizar por escrito la relación con empresa de servicios de inversión debe Ud. saber que las entidades están obligadas a usar unos contratos-tipo para las siguientes actividades:

  • la gestión de carteras 
  • el depósito y la administración de valores en determinados casos que requieren mayor protección1
  • la compraventa con pacto de recompra, también en unos casos concretos2

Son las propias empresas de servicios de inversión las que elaboran los modelos de contratos, que deben ser comunicados a la CNMV antes de su utilización. A partir de ese momento los contratos-tipo se ponen a disposición del público en la CNMV donde podrá Ud. obtenerlos. Las entidades también están obligadas a darlos a conocer en su domicilio social y en todas las sucursales, oficinas y representaciones de la entidad.

Como quedaba recogido en el cuadro 1, las empresas de servicios de inversión pueden realizar gestión de carteras. Existe un modelo de contrato para esta actividad, que fue establecido por la CNMV en junio de 2000. Su uso, que es voluntario, dota de mayor seguridad jurídica a las partes contratantes. El modelo puede obtenerse en la CNMV a través de su oficina de atención al público, o en la página web de la CNMV (http://www.cnmv.es), en el apartado de legislación, donde figura como anexo de la Circular 2/2000 sobre modelos normalizados de contrato-tipo de gestión discrecional e individualizada de carteras de inversión.

Por los servicios de inversión efectivamente solicitados por los clientes y prestados, las entidades pueden cobrar la retribución que libremente decidan, con la condición de que establezcan las tarifas máximas aplicables a todas las operaciones que realicen con carácter habitual, las publiquen y las comuniquen a la CNMV. Esto significa que, de manera general, los servicios de inversión conllevan unos costes para el inversor, que éste debe tener en cuenta. Las entidades deben entregar a sus clientes, junto con los documentos contractuales, una copia de las tarifas aplicables a sus operaciones y de los gastos que son repercutibles.

El fondo de garantía de inversiones

Uno de los requisitos que las empresas de servicios de inversión deben cumplir para ejercer su actividad es contar con un sistema de indemnización de los inversores no profesionales para los casos en que aquellas sean declaradas insolventes.

Tanto las sociedades y agencias de valores como las sociedades gestoras de cartera deben adherirse a un fondo de garantía de inversiones. Éste garantiza a los pequeños inversores que si una de dichas entidades es declarada insolvente se les devolverá el importe del dinero y los valores que hubiera confiado a la misma hasta un límite de 20 mil euros.

Este requisito de pertenecer a un fondo de garantía es obligatorio, no sólo para las entidades españolas, sino para todas las entidades de países que pertenezcan a la Unión europea. La cuantía de la garantía es en general parecida a la garantía del fondo español.Puede obtener información sobre el fondo de garantía español a través de la Sociedad Gestora del fondo de garantía. También la CNMV recoge en su página web información sobre el mismo.


1 El depósito se refiere a valores que tienen forma de títulos "físicos". La administración se refiere a los valores representados en "anotaciones en cuenta" (que son la mayoría). En ambos casos, hay modelos de contratos que se deben usar si el valor nominal de los valores es inferior a 120 mil euros y si el cliente no es una entidad financiera.
2 Es necesaria la utilización de un contrato-tipo para las operaciones de compraventa con pacto de recompra de instrumentos financieros cuyo importe sea inferior a 60 mil euros.