Fiscalidad en los sistemas de previsión social

Fiscalidad en los sistemas de previsión social

Los diferentes Sistemas de Previsión Social (Planes de Pensiones, Mutualidades de Previsión Social, Planes de Previsión Asegurados, Planes de Previsión Social Empresarial, seguros de dependencia) están afectados por la tributación en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas. Tanto las aportaciones (entradas de capital) como las prestaciones (salidas de capital) tienen un impacto en el IRPF.

Estos vehículos de ahorro complementario para la Jubilación no están gravados por ningún otro impuesto, bien sea Sucesiones y Donaciones bien el impuesto sobre el Patrimonio.

Por tanto, en el caso de fallecimiento del partícipe o beneficiario, la tributación para sus beneficiarios será la misma que la que tendría el partícipe/beneficiario fallecido, es decir, tendrá la consideración de rendimiento del trabajo. 

Escala general a aplicar a partir del ejercicio 2023

A los contribuyentes de IRPF les aplican dos escalas: la escala a aplicar a la base liquidable general para determinar la cuota íntegra estatal (art 63.1.1º) y la escala autonómica que corresponda.

Base liquidable Hasta eurosCuota Integra Hasta eurosResto Base Liquidable Hasta eurosTipo estatal PorcentajeTipo autonómico PorcentajeTipo total Porcentaje
– € – € 12.450,00 € 9,5% 9,5%19,0%
12.450,00 €2.365,50 €7.750,00 € 12,0% 12,0% 24,0%
20.200,00 €4.225,50 €15.000,00 € 15,0% 15,0% 30,0%
35.200,00€8.725,50 €24.800,00 € 18,5% 18,5% 37,0%
60.000,00 €17.901,50 €240.000,00 € 22,5% 22,5% 45,0%
300.000,00 €125.901,50 €En adelante 24,5% 24,5%49,0%

(*) Téngase en cuenta que las aportaciones realizadas pueden suponer un ahorro fiscal hasta el 49% del importe aportado, en el caso que el tipo autonómico coincida con el tipo estatal. Los contribuyentes deberán sustituir este tipo autonómico por la escala que haya aprobado la Comunidad Autónoma en que tenga su domicilio fiscal.

El IRPF es un sistema impositivo progresivo, de tal forma que a mayores ingresos, mayor es el porcentaje a aplicar.

Fiscalidad de aportaciones

¿Cómo es la fiscalidad en las aportaciones?

Las aportaciones a los diferentes Sistemas de Previsión tienen como principal ventaja el diferimiento fiscal, es decir, el hecho de retrasar el pago de impuestos al momento en el que se produce el cobro de nuestros derechos consolidados, comúnmente conocido como el momento del “rescate del plan de pensiones”.

Adicionalmente, el hecho de realizar aportaciones voluntarias a nuestro vehículo de previsión social complementario nos permite pagar menos impuestos en la declaración de la renta del ejercicio en el que se produce dicha aportación. ¿Por qué? Porque las aportaciones voluntarias reducen la Base Imponible sobre la que se calcula nuestra factura fiscal.

La suma de todos los ingresos por rendimientos del trabajo generan la denominada Base Imponible General, que tras restar las reducciones (aportaciones a Sistemas de Previsión Social), dará como resultado la Base Liquidable General a partir de la cual se calcula la cuota a pagar del impuesto.

Sin embargo, y aunque el límite de aportación anual al conjunto de los Planes de Pensiones de los que sea partícipe una persona asciende a dicha cantidad, el límite de reducción fiscal dependerá de la residencia fiscal del partícipe, tal y como se señala a continuación:

Territorio Común

Residencia Fiscal en Territorio Común

Con efectos desde 1 de enero de 2023, el límite máximo conjunto de reducción para el total de las contribuciones y aportaciones es la menor de las siguientes cantidades:

  • 30% de la suma de los Rendimientos Netos del Trabajo y de Actividades Económicas percibidos individualmente en el ejercicio
  • 1.500 euros anuales.

Este límite se incrementará en los siguientes supuestos, en los importes que se indican a continuación:

a) En 8.500 euros, siempre que tal incremento provenga de contribuciones empresariales, o de aportaciones del trabajador al mismo instrumento de previsión social por importe igual o inferior a las cantidades que resulten del siguiente cuadro en función del importe anual de la contribución empresarial.

Importe anual de la contribución Importe anual de la contribución
Igual o inferior a 500€El resultado de multiplicar la contribución empresarial por 2,5
Entre 500,01€ y 1.500€1.250€, más el resultado de multiplicar por 0,25 la diferencia entre la contribución empresarial y 500€
Más de 1.500€El resultado de multiplicar la contribución empresarial por 1

No obstante, en todo caso se aplicará el coeficiente 1 cuando el trabajador obtenga en el ejercicio rendimientos íntegros de trabajo superiores a 60.000€ procedentes de la empresa que realiza la contribución.

A estos efectos, las cantidades aportadas por la empresa que deriven de una decisión del trabajador tendrán la consideración de aportaciones del trabajador.

b) En 4.250€ anuales, siempre que tal incremento provenga de:

  • aportaciones a planes de pensiones sectoriales realizadas por trabajadores por cuenta propia o autónomos que se adhieran a dichos planes por razón de su actividad
  • aportaciones a los planes de pensiones de empleo simplificados de trabajadores por cuenta propia o autónomos 
  • aportaciones propias que el empresario individual o el profesional realice a planes de pensiones de empleo, de los que sea promotor y, además, participe.

En todo caso, la cuantía máxima de reducción por aplicación de los incrementos previstos en los apartados a) y b) anteriores será de 8.500 € anuales, lo que conlleva que la reducción total del partícipe podrá alcanzar los 10.000€.

Además, como límite propio e independiente, 5.000 euros anuales para las primas a seguros colectivos de dependencia satisfechas por la empresa.

En el caso de partícipes con discapacidad (minusvalía física o sensorial igual o superior al 65%, minusvalía psíquica igual o superior al 33% o los declarados judicialmente), el límite se amplía a 24.250 euros. Las personas con grado de parentesco (personas que tengan relación de parentesco en línea directa o colateral hasta el tercer grado inclusive, cónyuge y los que lo tuviesen a su cargo en régimen de tutela o acogimiento) con el partícipe con discapacidad podrán ampliar en 10.000 euros su límite de aportaciones, estando esta ampliación destinada a realizar aportaciones en el plan del partícipe con discapacidad. No obstante, el conjunto de reducciones practicadas por todas las personas que realicen aportaciones a favor de una misma persona con discapacidad, incluidas las de la propia persona con discapacidad, no podrá exceder de 24.250 euros anuales.

Además, es posible realizar aportaciones a favor del cónyuge siempre que éste obtenga rentas del trabajo o de actividades económicas inferiores a 8.000 euros anuales. En este caso, el límite de aportación y desgravación será de 1.000 euros anuales.

Los límites expuestos anteriormente son aplicables conjuntamente a todos los planes de pensiones individuales, asociados y de empleo, planes de previsión asegurados, planes de previsión social empresarial y seguros privados que cubran exclusivamente el riesgo de dependencia severa o gran dependencia, así como a mutualidades de previsión social.


Álava, Bizkaia y Gipuzkoa

Residencia Fiscal en Álava, Bizkaia y Gipuzkoa

Los límites máximos de reducción fiscal son:

  • Aportaciones personales: 5.000 euros
  • Contribuciones empresariales: 8.000 euros
  • Límite conjunto: 12.000 euros (considerando en primer lugar las contribuciones empresariales y posteriormente las aportaciones personales).

Las aportaciones que no pueden ser objeto de reducción por exceder los límites anteriores, podrán ser reducidas en los cinco ejercicios siguientes siempre que no se encuentre en situación de jubilación.

No se permite reducción de las aportaciones realizadas a sistemas de previsión social a partir del período siguiente a aquel en que el socio se encuentre en situación de jubilación.

Respecto de las aportaciones y contribuciones que se realicen en el mismo ejercicio en que se cobre una prestación en forma de capital por la contingencia de jubilación o por baja voluntaria, la reducción se verá limitada al importe de las aportaciones realizadas en el ejercicio que se corresponda con las percepciones que se integren efectivamente en la base imponible del mismo (excepto para las aportaciones realizadas a planes de empleo, a favor del cónyuge y a favor de minusválidos).

Además, podrán ser objeto de reducción las aportaciones anuales realizadas por las propias personas con discapacidad (persona con discapacidad física o sensorial superior al 65% ó psíquica superior al 33% ó incapacidad declarada judicialmente con independencia del grado), con el límite de 24.250 euros. Así como las aportaciones anuales realizadas por cada persona a favor de personas con discapacidad con el que exista relación de parentesco o tutoría, (personas que tengan con el discapacitado relación de parentesco en línea directa o colateral hasta el cuarto grado inclusive, cónyuge y los que lo tuviesen a su cargo en régimen de tutela o acogimiento) con el límite de 8.000 euros, sin perjuicio de las aportaciones que puedan realizar a sus propios sistemas de previsión social. El conjunto de reducciones a favor de personas con discapacidad no podrá exceder los 24.250 euros anuales, teniendo éste último preferencia para reducir.

Y los contribuyentes cuyo cónyuge o pareja de hecho no obtenga rentas a integrar en la Base Imponible General, o las obtenga en cuantía inferior a 8.000 euros anuales, podrán reducir las aportaciones realizadas a su favor con el límite máximo de 2.400 euros anuales.

Las EPSV (equivalentes a los planes de pensiones pero sólo disponibles para los residentes en País Vasco), a diferencia del resto de sistemas de previsión social, no tienen límite financiero de aportación.

Navarra

Residencia Fiscal en Navarra

Con efectos desde 1 de enero de 2023, el límite máximo conjunto de reducción para el total de las contribuciones y aportaciones, independientemente de la edad que se tenga, es la menor de las dos cantidades siguientes:

  • 30% de la suma de los Rendimientos Netos del Trabajo y de Actividades Económicas percibidos individualmente en el ejercicio.
    Este porcentaje se incrementará hasta el 50% para partícipes mayores de 50 años.
  • 1.500 euros anuales.

Este límite se incrementará en los siguientes supuestos, en los importes que se indican a continuación: 

a) En 8.500 euros anuales, siempre que tal incremento provenga de contribuciones empresariales, o de aportaciones del trabajador al mismo instrumento de previsión social por importe igual o inferior a las cantidades que resulten del siguiente cuadro en función del importe anual de la contribución empresarial

Importe anual de la contribución Aportación máxima del trabajador
Igual o inferior a 500€ El resultado de multiplicar la contribución empresarial por 2,5
Entre 500,01€ y 1.500€1.250€, más el resultado de multiplicar por 0,25 la diferencia entre la contribución empresarial y 500€
Más de 1.500€El resultado de multiplicar la contribución empresarial por 1

No obstante, en todo caso se aplicará el coeficiente 1 cuando el trabajador obtenga en el ejercicio rendimientos íntegros de trabajo superiores a 60.000€ procedentes de la empresa que realiza la contribución.

A estos efectos, las cantidades aportadas por la empresa que deriven de una decisión del trabajador tendrán la consideración de aportaciones del trabajador.

b) En 4.250€ anuales, siempre que tal incremento provenga de:

  • aportaciones a planes de pensiones sectoriales realizadas por trabajadores por cuenta propia o autónomos que se adhieran a dichos planes por razón de su actividad
  • aportaciones a los planes de pensiones de empleo simplificados de trabajadores por cuenta propia o autónomos
  • aportaciones propias que el empresario individual o el profesional realice a planes de pensiones de empleo, de los que sea promotor y, además, participe 


En todo caso, la cuantía máxima de reducción por aplicación de los incrementos previstos en los apartados a) y b) anteriores será de 8.500 € anuales, lo que conlleva que la reducción total del partícipe podrá alcanzar los 10.000€.

Además, como límite propio e independiente, 5.000 euros anuales para las primas a seguros colectivos de dependencia satisfechas por la empresa.

Con independencia de las reducciones realizadas de acuerdo con los límites anteriores, es posible realizar aportaciones a favor del cónyuge siempre que éste no obtenga rendimientos de rentas del trabajo ni de actividades económicas o éstos sean inferiores a 8.500 euros anuales. En este caso, el límite de aportación y desgravación será de 1.000 euros anuales.

En el caso de aportaciones a los planes de pensiones constituidos a favor de partícipes con discapacidad (minusvalía física o sensorial igual o superior al 65%, minusvalía psíquica igual o superior al 33% o los declarados judicialmente), el límite se amplía a 24.250 euros. Las personas con las que exista grado de parentesco o tutoría con el partícipe con discapacidad (personas que tengan relación de parentesco en línea directa o colateral hasta el tercer grado inclusive, cónyuge y los que lo tuviesen a su cargo en régimen de tutela o acogimiento) podrán ampliar en 10.000 euros su límite de aportaciones, estando esta ampliación destinada a realizar aportaciones en el plan del partícipe con discapacidad. No obstante, el conjunto de reducciones practicadas por todas las personas que realicen aportaciones a favor de una misma persona con discapacidad, incluidas las del propio partícipe con discapacidad, no podrá exceder de 24.250 euros anuales.

Fiscalidad de prestaciones

¿Cómo es la fiscalidad en las prestaciones?

El cobro de las prestaciones de planes de pensiones/EPSV tributan por el impuesto de IRPF como rendimiento del trabajo. Dichas prestaciones incrementan la Base Liquidable General de IRPF, incrementando los impuestos al tipo marginal.

Las formas de rescatar los planes de pensiones son:

  • Capital: en un único cobro, bien simultáneo o diferido al momento de la jubilación
  • Renta financiera: varios pagos periódicos, en los que el beneficiario decide el importe y la periodicidad de los mismos (mensual, trimestral, semestral). La renta financiera es reversible, esto significa que en cualquier momento el beneficiario podría decidir cobrar la cantidad pendiente.
  • Mixta: simultaneando las dos anteriores.
  • Pagos sin periodicidad regular.

En el caso de primeras prestaciones en forma de capital, deberá distinguirse entre:

  • Derechos Consolidados procedentes de aportaciones anteriores al 01/01/2007: siempre que hayan transcurrido más de dos años desde la primera aportación (en el caso de jubilación), tendrán una reducción de un 40% a efectos de tributación en el IRPF del ejercicio en que se perciban.
  • Régimen transitorio: Desde el 1 de enero de 2015, para poderse practicar esta exención, el Beneficiario deberá cobrar la prestación durante el año natural en que se produzca la contingencia que dio lugar a la prestación o en los dos años naturales siguientes. Para aquellas contingencias acaecidas con anterioridad a 1 de enero de 2015, se han establecido otros plazos:
Año en que se produjo la contingenciaPlazo máximo para cobro con reducción
2010 o anterior31 de diciembre de 2018
201131 de diciembre de 2019
201231 de diciembre de 2020
201331 de diciembre de 2021
201431 de diciembre de 2022
  • Derechos Consolidados procedentes de aportaciones posteriores al 01/01/2007: no tendrán reducción alguna y tributarán íntegramente como Rendimiento del Trabajo en el IRPF del ejercicio en que se perciban.

Adicionalmente, en el supuesto de prestaciones en forma de capital por personas con discapacidad de los sistemas de previsión social constituidos a su favor (aplicado a la parte de la prestación correspondiente a las aportaciones realizadas hasta 31 de diciembre de 2006 y según los plazos establecidos),  estarán sujetos a una reducción del 50% siempre que hubieran transcurrido más de dos años desde la primera aportación. En este sentido estas aportaciones tienen que estar realizadas con posterioridad a la constitución del Plan a favor del discapacitado.

La prestación cobrada en forma de renta no tiene reducción alguna y tributa íntegramente como Rendimiento del Trabajo en el IRPF del ejercicio en que se perciba.

No obstante, están exentos los rendimientos del trabajo derivados de las prestaciones obtenidas en forma de renta por las personas con discapacidad correspondientes a las aportaciones a los planes de pensiones (constituidos a favor de personas con un grado de minusvalía física o sensorial igual o superior al 65%, psíquica igual o superior al 33% o con una  incapacidad declarada judicialmente), hasta un importe máximo anual de tres veces el indicador público de renta de efectos múltiples (IPREM).

Álava, Bizkaia y Gipuzkoa

Residencia Fiscal en Álava, Bizkaia y Gipuzkoa

Como regla general, se integrarán en la base imponible del impuesto el 100% de las prestaciones en forma de capital de planes de previsión social y planes de pensiones. Pero si dicha prestación se percibe en forma de capital habiendo transcurrido más de 2 años desde la primera aportación, excepto en el caso de prestaciones por invalidez o dependencia, el importe a integrar en la base imponible general del Impuesto será el 60% (con el límite de 300.000 euros) de la primera prestación percibida por cada contingencia.

La prestación cobrada en forma de renta no tiene reducción alguna y tributa íntegramente como rendimiento del trabajo en el IRPF del ejercicio en que se perciba.

En el caso de partícipes con discapacidad, los rescates en forma de renta disfrutarán de una exención de 3 veces el SMI (Salario Mínimo Interprofesional).

Navarra

Residencia Fiscal en Navarra

La primera prestación cobrada en forma de capital tendrá una reducción del 40% sobre las aportaciones realizadas hasta el 31/12/2017, siempre que hayan transcurrido más de dos años desde la primera aportación.

Para aplicar esta reducción se prevé el siguiente régimen transitorio:

Año en que se produjo la contingencia Plazo máximo para cobro con reducción
Hasta año 2017 Hasta el 31/12/2020
Año 2018 o posterior Hasta el 31/12/año contingencia+2 años

Adicionalmente, serán objeto de reducción del 60% las prestaciones percibidas en forma de capital por las personas con discapacidad, correspondientes a las aportaciones a sistemas de previsión social constituidos a favor de personas con un grado de discapacidad psíquica igual o superior al 33% o una discapacidad física igual o superior al 65%, así como los incapacitados judicialmente.

La prestación cobrada en forma de renta no tiene reducción alguna y tributa íntegramente como Rendimiento del Trabajo en el IRPF del ejercicio en que se perciba.

No obstante, están exentos los rendimientos del trabajo derivados de las prestaciones obtenidas en forma de rentas por las personas con discapacidad, correspondientes a aportaciones a sistemas de previsión social constituidos a su favor,  hasta un importe máximo anual de tres veces el indicador público de renta de efectos múltiples (IPREM).