artículo

Comentario Mensual Junio 2026

BBVA AM Colombia

16 de julio de 2026

Junio estuvo marcado por la desescalada del choque energético tras la firma de un memorándum de entendimiento entre EE. UU. e Irán y la reapertura gradual del Estrecho de Ormuz.

Entorno Global

El mercado pasó de descontar una interrupción prolongada del suministro a incorporar un escenario menos adverso, lo que llevó al Brent a retroceder cerca de 20%, hasta niveles de USD 73 por barril, similares a los observados antes del conflicto. Este movimiento redujo la prima geopolítica y alivió parte de las expectativas de inflación, aunque no eliminó la incertidumbre sobre la normalización de flujos desde el Golfo Pérsico ni los posibles efectos secundarios en precios.

Contexto Macroeconómico

En Estados Unidos, el balance de actividad fue más sólido de lo que sugerían las lecturas previas. El PIB del primer trimestre de 2026 se revisó al alza hasta 2,1%, apoyado en un menor impacto negativo de la demanda externa y en una inversión privada algo más firme, aunque con una revisión a la baja del consumo. Los PMIs de junio continuaron en terreno expansivo: el manufacturero se moderó hasta 53,9, mientras que el de servicios repuntó por encima de lo esperado (51.3), señalando una economía que mantiene tracción pese al endurecimiento de las condiciones financieras.

La inflación siguió condicionando la lectura de política monetaria. En EE. UU., el IPC de mayo se aceleró hasta 4,2% anual y la inflación subyacente repuntó a 2,9%, reforzando la preocupación de la Reserva Federal por un proceso de desinflación más lento. En su primera reunión con Kevin Warsh como presidente, la Fed mantuvo el rango de tasas en 3,5%-3,75%, pero adoptó un tono más restrictivo de lo esperado: 9 de los 18 miembros que participaron en las proyecciones anticiparon al menos una subida adicional este año. El mensaje fue consistente con una autoridad monetaria que no ve espacio para relajar condiciones de forma temprana.

En la eurozona, la lectura fue más frágil. El PIB del primer trimestre de 2026 se contrajo 0,2% trimestral tras una revisión a la baja, explicada principalmente por el retroceso de las exportaciones en Irlanda. Los indicadores adelantados de junio mostraron divergencias: el PMI de servicios (49.4) continuó en contracción, mientras que el manufacturero (51.3) completó cinco meses en expansión. Al mismo tiempo, la inflación general subió hasta 3,2% y la subyacente a 2,6%, lo que llevó al BCE a elevar tasas de intervención monetaria en 25 pb, hasta 2,25%.

Asia mantuvo una lectura heterogénea. En China, los datos de mayo siguieron describiendo una economía a dos velocidades: las ventas minoristas retrocedieron 0,6%, mientras que el sector externo se expandió con fuerza, apoyado en un avance de 19% de las exportaciones. Japón, por su parte, elevó la tasa de referencia hasta 1,0%, su nivel más alto desde 1995. En emergentes asiáticos, el soporte provino de la cadena de semiconductores y de la demanda asociada a inteligencia artificial, con un desempeño relativo favorable en Taiwán y China.

Mercados Internacionales

Renta Variable

Las bolsas globales cerraron junio con un comportamiento dispar. El índice mundial ACWI retrocedió 0,9% en dólares, afectado por la debilidad de Estados Unidos y de los mercados emergentes. Dentro de los desarrollados, el MSCI World cayó 0,8%, con el S&P 500 retrocediendo 1,1% en un entorno de tasas más exigente y comunicación restrictiva de la Fed. En contraste, Europa tuvo un desempeño relativo superior: el Stoxx 600 avanzó 2,5%, apoyado por la caída de rendimientos soberanos y por menores temores de inflación asociados a la desescalada energética.

Los mercados emergentes también mostraron divergencias regionales. El MSCI EM en dólares cayó 1,7%, mientras que Latinoamérica retrocedió 2,7%, comportamiento explicado principalmente por México -2,4% y Brasil -1,0% y por la sensibilidad de algunos emisores al precio d petróleo. En Asia, los resultados fueron mixtos pero con focos positivos: Taiwán avanzó 3,1%, China subió 1,8% y Corea cerró prácticamente estable.

Renta Fija

Los mercados de renta fija tuvieron un comportamiento mixto. En EE. UU., las tasas de bonos soberanos aumentaron principalmente en el tramo corto, reflejando el ajuste al alza en las expectativas de política monetaria de la FED. La referencia del tesoro a 2 años cerró en 4,2%, con un incremento de 17 puntos básicos (pb), mientras que el bono a 10 años subió 3 pb hasta 4,5%. En Europa, el movimiento fue contrario. Las tasas soberanas alemanas retrocedieron, con el bono a 2 años estable en 2,5% y el de 10 años cayendo 8 pb hasta 2,9%. Así, el diferencial de tasas a 10 años entre EE. UU. y Alemania se amplió 11 pb hasta 161 pb.

El crédito corporativo permaneció resiliente. En EE. UU., los diferenciales subieron de forma acotada hasta 67 pb en grado de inversión y 275 pb en alto rendimiento, con incrementos de 1 pb y 3 pb, respectivamente. En Europa, los spreads también se ampliaron marginalmente, hasta 77 pb en grado de inversión y 270 pb en alto rendimiento. La estabilidad de los diferenciales sugiere que el mercado continuó diferenciando los riesgos macroeconómicos de los fundamentales corporativos, aunque los niveles comprimidos reducen el margen de protección ante nuevos episodios de volatilidad.

Materias primas

Las materias primas permanecen dominadas por la reversión del precio del petróleo y por el fortalecimiento del dólar. El Brent pasó de niveles cercanos a USD 100 por barril en los momentos de mayor tensión a cerrar alrededor de USD 73 por barril, borrando buena parte de las alzas acumuladas durante los meses más álgidos del conflicto. El oro retrocedió 11,7%, hasta USD 4.008 por onza, afectado por el repunte de tasas reales y por un dólar más fuerte. En paralelo, el índice del dólar avanzó 2,3% frente a la cesta de monedas desarrolladas, mientras que algunas divisas sensibles a energía o refugio, como la corona noruega y el franco suizo, registraron depreciaciones relevantes.

Entorno Local

Al cierre de junio, el mercado local colombiano estuvo dominado por la materialización del cambio político tras la victoria de Abelardo de la Espriella en las elecciones presidenciales. El resultado redujo de forma significativa la prima de riesgo país, fortaleció el peso y detonó una valorización de las curvas soberanas. Aunque el entorno externo no fue plenamente favorable -por el tono más restrictivo de la Fed y la fortaleza global del dólar-, los activos locales reaccionaron principalmente a factores idiosincráticos, en particular a la expectativa de un ajuste fiscal y de una agenda más favorable para la inversión.

El balance macroeconómico local sigue combinando señales de resiliencia con restricciones relevantes. La discusión fiscal ganó centralidad tras la publicación del Marco Fiscal de Mediano Plazo de 2026, mientras que la inflación y la postura de política monetaria del Banco de la República (aumentó la tasa de interés en 75pb hasta el 12%) continuaron condicionando la valoración de activos. La autoridad monetaria enfatizó que el retorno al rango de tolerancia de inflación se lograría en 2027, con niveles cercanos a 4% al cierre del próximo año, y que la meta de 3% se alcanzaría apenas en 2028. Bajo este escenario, la política monetaria seguirá operando con un sesgo restrictivo.

Contexto Macroeconómico

En junio, la inflación se mantuvo al alza con un dato de IPC en 5.84% mientras que la subyacente se ubicó por encima en 6,0%, llevando al Banco de la Republica a reaccionar con una decisión mayoritaria con 4 codirectores a favor de un aumento de la tasa de política monetaria en 75 pb, hasta 12,00%, reforzando el sesgo restrictivo.

Adicionalmente, la actualización del Marco Fiscal de Mediano Plazo introdujo un sinceramiento en los supuestos de ingresos para 2026, pero dejó dudas sobre la trayectoria del gasto primario. Según el CARF, el escenario del Gobierno es difícil de materializar, pues la proyección subestimaría el gasto de funcionamiento e inversión. Para 2026, el CARF estima que ese gasto podría ubicarse 2,0% del PIB, cerca de $39,6 billones, por encima de lo previsto por Hacienda. Bajo este escenario, el balance primario no sería de -2,1% del PIB como plantea el Gobierno, sino cercano a 4,1% del PIB.

El reto para el nuevo Gobierno es considerable. La Nación espera medidas que eleven el recaudo en 1,4% del PIB en 2027 y en 1,6% del PIB de forma estructural, al tiempo que el ajuste del gasto tendría que iniciar en 1,7% del PIB en 2027 y aumentar gradualmente hasta 3,5% del PIB en 2030. En conjunto, el esfuerzo fiscal requerido se aproxima a 5% del PIB en los próximos años. Para el mercado, la credibilidad del equipo económico, el diseño de las fuentes de financiamiento y la velocidad de ejecución del ajuste serán determinantes para estabilizar expectativas de deuda, inflación y tasas.

Deuda pública local

Las curvas soberanas registraron importantes valorizaciones durante junio. La victoria presidencial redujo la prima de riesgo país y ajustó a la baja las expectativas de inflación y de tasa del Banco de la República, generando mayor apetito por TES. Los extranjeros y los fondos de pensiones realizaron compras por aproximadamente $4,5 billones y $4,0 billones al 19 de junio, respectivamente.

En este contexto, la curva de rendimientos de TES tasa fija presentó valorización con desplazamientos mensuales promedio de -170 pbs, mostrando los mayores movimientos en los tramos medio y largo, 200 pbs en promedio para los nodos entre 3 y 10 años.

La estrategia de financiación del Ministerio de Hacienda siguió siendo un factor central. Manteniendo una política de engrosamiento de caja en pesos a través de mayor emisión de TES. El Gobierno obtuvo cerca de $15,1 billones en mayo y habría alcanzado $15,8 billones en junio mediante subastas y operaciones con entidades públicas, montos superiores al estándar mensual histórico cercano a $8,0 billones. La utilización de mega subastas permitió acelerar la colocación, pero llevó a que, a junio, el Ministerio de Hacienda hubiera usado cerca de 78% del cupo de emisión de TES de 2026. Adicionalmente, en junio, La Nación realizó un canje de TES UVR con vencimiento en marzo de 2027 por TES UVR a 2031, reduciendo parcialmente el riesgo de refinanciación del primer trimestre del próximo año.

Renta variable local

La renta variable local en junio se valorizó en 4,2% acumulando un avance del 9.8% en el año corrido, se beneficia de un entorno de menor prima de riesgo, apreciación cambiaria y expectativas de una agenda más favorable para la inversión privada. No obstante, el desempeño seguirá siendo selectivo. Los sectores financiero e infraestructura han capturado mejor una normalización de confianza y una eventual recomposición de portafolios, mientras que energía mantiene sensibilidad a la caída del petróleo y a las decisiones regulatorias. La valorización de los activos locales mejora el sentimiento, pero reduce el margen de seguridad frente a sorpresas negativas.

Mercado cambiario

El peso colombiano se consolidó en junio como la moneda de mejor desempeño del año a nivel global, con una revaluación frente al dólar superior a 7.6%. La tasa de cambio cerró el mes alrededor de $3.420, su nivel más bajo desde inicios de 2021, y la TRM de cierre se ubicó en $3.443,59. Con este movimiento se consolida una apreciación de 9.40% en el año corrido y de 18.72% en doce meses. El resultado fue notable dado que el índice del dólar DXY avanzó 2,3% en el mes.

La apreciación estuvo explicada por la reducción de la prima de riesgo local tras la elección presidencial. El riesgo país cerró cerca de 150 pb, su menor cierre mensual desde 2021, y el diferencial del CDS a 5 años frente a Brasil se redujo a 26 pb, muy por debajo de los 103 pb observados en mayo. La lectura de mercado incorpora la posibilidad de medidas macroeconómicas prudentes, ajuste del déficit fiscal, aumentos del salario mínimo concertados e incentivos a la inversión. Adicionalmente, se espera que el nuevo Gobierno acuda a financiación externa mediante multilaterales o bonos globales, lo que aumentaría la oferta de dólares y podría mantener presión bajista sobre la divisa.

Estrategia

Para julio, la estrategia mantiene un enfoque de prudencia activa, buscando capturar rentabilidades de los activos locales sin perder flexibilidad ante un entorno con incertidumbre fiscal, inflacionaria y externa. En este contexto, favorecemos una asignación selectiva, con foco en liquidez, emisores de calidad, control de duración, diversificación internacional y coberturas parciales que permitan reaccionar oportunamente ante nuevos anuncios fiscales, cambios políticos o datos de inflación.

Renta Fija local: Gobierno

En deuda pública local mantenemos una postura prudente y flexible, priorizando la estabilidad del portafolio y la capacidad de reacción ante un entorno de inflación persistente, tasas elevadas, mayor sensibilidad fiscal y ruido electoral. La preferencia se concentra en exposiciones con menor sensibilidad a movimientos de mercado y en una gestión activa de liquidez, buscando capturar el rendimiento disponible sin asumir riesgos de duración que puedan deteriorar el perfil de los clientes ante episodios de volatilidad.

Crédito local

En crédito local sostenemos un enfoque neutral y selectivo, privilegiando emisores de alta calidad, estructuras simples, adecuada liquidez y remuneración suficiente frente a alternativas conservadoras. El objetivo es mantener una fuente de carry estable sin incrementar de manera innecesaria la exposición a riesgo de tasas, liquidez o crédito, con ajustes graduales según la evolución de inflación, spreads y apetito institucional.

Renta fija internacional

En renta fija internacional en dólares, la estrategia favorece la diversificación y la calidad crediticia, con especial cuidado sobre la duración en mercados desarrollados dada la persistencia de tasas altas y la cautela de la Fed. El foco está en capturar oportunidades de carry en emisores y regiones con fundamentos sólidos, evitando concentraciones que puedan amplificar la volatilidad ante cambios en expectativas de política monetaria global.

Renta variable

En renta variable internacional vamos a una exposición menos constructiva en el corto plazo, apoyada en resultados corporativos resilientes, aunque reconociendo que el liderazgo de mercado continúa concentrado en unos sectores específicos. La recomendación es mantener una diversificación disciplinada entre regiones y estilos, evitando dependencias excesivas de pocos emisores y balanceando el potencial de valorización con la estabilidad que ofrece la renta fija local.

En renta variable local mantenemos una lectura conservadora, existen compañías con balances sólidos, generación de caja y dividendos atractivos, pero la incertidumbre regulatoria, fiscal y electoral limita el espacio para asumir una exposición amplia. La gestión se orienta a proteger capital, preservar liquidez y aprovechar oportunidades puntuales cuando la relación entre valoración, calidad y riesgo ofrezca un margen adecuado para el cliente.

«El contenido de la presente comunicación o mensaje no constituye una recomendación profesional para realizar inversiones en los términos del artículo 2.40.1.1.2 del Decreto 2555 de 2010 o las normas que lo modifiquen, sustituyan o complementen».